Tribute To Al Vasquez, Salvador Piña

Salvador Piña

I met Al Vasquez during my work as a Riverside County sheriff’s sergeant assigned to the Southern Coachella Valley Community Services District.  This team of sheriff’s deputies, community Service officers, school resource officers and corporals, was designed to help the agricultural community, it’s workers, school kids and the community in general.
Al and his wife Ana, immediately took an interest in helping to promote the team efforts by assisting the team in recruiting children to join the yearly team sponsored youth camps. Al and Ana owned and published La Prensa Hispana, which was the most important supporter of the efforts to keep kids in school and out of trouble.  They wrote about the team duties which were focused on preventing crime by making these 12 to 15-year-old kids our friends.
Al also sponsored the Hispanic Film festival in Indio to draw attention to small film projects aimed at promoting the arts and encourage young persons to participate in community events. Al never expected praise, yet he gave all that he could to educate everyone about the importance of a good formal education, encouraging young people to stay in school and stay on track.
Al supported the Sheriff’s department and its crime prevention efforts by offering to help the department in reporting events or the progress of major crimes affecting the Hispanic community.  He also supported our leadership and was a friend of our current sheriff, Stan Sniff.  Al was a member of the Hispanic Chamber of commerce and once invited Sheriff Stan Sniff to give his views on the Sheriff’s role in our Hispanic community. The event was well received by attendees, including local mayors and community leaders.
When I retired from the Riverside sheriff’s department in 2005, Al and Ana continued to be my friends and I would visit their office often.  I later worked for Union Pacific Railroad police and Al also gave me his full unconditional support in my new job. Al was a Marine who supported the good and voiced his opinion about the things he saw needed change.  Al’s efforts to make this world better were accomplished by making everyone think about where we are going and how we can better provide for our families by having a good education.  
Al may not be with us today, but he will always be with all of us in spirit.  He affected my family, by his personality and good-natured self, by encouraging them to help others.  One of my daughters organized a large one-day event, a conference on empowering Hispanic high school girls.  That presentation included District attorneys, probation officers and my daughter, the District Attorney Forensic Technician was the primary coordinator.  The conference was aimed at promoting these jobs for the young Latinas, showing them, all could be achieved with their efforts and support of people like Al Vasquez. Al’s support for our community affected my daughters and my family in general by making them willing to support the less fortunate by volunteering at a local homeless kitchen.  
Al Vasquez’ outlook on life was helping others by using the tools he owned at La Prensa Hispana, his life experience as a businessman and a descent person with a good heart.  Al demanded nothing in return for his contributions to our community but gave all he had.   God will reward Al, as his good deeds are reviewed in heaven. 

Conocí a Al Vásquez durante mi trabajo como sargento del Sheriff de un Condado de Riverside asignado al Distrito de Servicios a la comunidad del Valle de Coachella Sur. Este equipo de Sheriffs, Oficiales al Servicio de la Comunidad, oficiales de recursos escolares y cabos, fue diseñado para ayudar a la comunidad agrícola, sus trabajadores, niños de escuela y a la comunidad en general.
Al y su esposa Ana, inmediatamente tomaron interés en ayudar a promover los esfuerzos de este equipo en el reclutamiento de niños para unirse al equipo patrocinado por campamentos anuales de jóvenes. Al y Ana propietarios y publicistas de La Prensa Hispana, fueron siempre el apoyo más importante en los esfuerzos para mantener a los niños en las escuelas y fuera de problemas. Escribieron sobre las obligaciones del equipo, las que se centraron en prevenir la delincuencia, haciendo a estos niños de12 a 15 años de edad nuestros amigos.
Al, también patrocinó The Hispanic Film Festival en Indio, para llamar la atención sobre pequeños proyectos fílmicos destinados a promover las artes, y alentando a las personas jóvenes a participar en eventos de la comunidad. Al nunca esperó elogios, sin embargo, dio todo lo que pudo para educar a todos sobre la importancia de completar su educación formal, alentando a la juventud a permanecer en la escuela y mantenerse firmes.
Al, apoyó al Departamento del Sheriff en sus esfuerzos sobre prevención del delito, reportando los eventos o el progreso sobre los principales delitos que afectan a la comunidad hispana. También apoyó nuestro liderazgo, y era buen amigo de nuestro Sheriff actual, Stan Sniff. Al era un miembro de la Cámara de Comercio Hispana, y una vez invitó al Sheriff Stan Sniff a dar sus puntos de vista sobre el papel del Alguacil en nuestra comunidad hispana. El evento fue bien recibido por los asistentes, incluyendo los líderes comunitarios y Alcaldes locales.
Cuando me retiré del Departamento del Sheriff de Riverside en 2005, Al y Ana continuaron siendo mis amigos y yo visitaba a menudo su oficina. Más tarde trabajé para el policía del Union Pacific Railroad y Al también me dio su total e incondicional apoyo en mi nuevo trabajo. Al era un Marine que apoyaba el bienestar y expresaba su opinión sobre las cosas a las que les miraba un necesario cambio. Los esfuerzos que Al hizo para hacer este mundo mejor, fueron logrados haciendo pensar a todos hacia dónde vamos, y cómo les podemos proporcionar algo mejor a nuestras familias adquiriendo una buena educación.
Al, puede no estar presente con nosotros hoy, pero él siempre estará entre nosotros en espíritu. Él inspiró a mi familia, con su bondadosa personalidad, alentándolos a ayudar a los demás. Una de mis hijas organizó un gran evento, fue una conferencia sobre el empoderamiento de las niñas hispanas de High School. La presentación incluyó a fiscales del Distrito, Oficiales de Libertad Condicional y mi hija, el Técnico Forense de la Procuraduría fue el Coordinador. El Congreso fue dirigido a promover puestos de trabajo para las jóvenes Latinas, mostrándoles que todo se puede alcanzar con esfuerzo y el apoyo de gente como Al Vásquez. El gran apoyo que Al ofreció a nuestra comunidad inspiró a mis hijas y mi familia en general, a apoyar a los menos afortunados siendo voluntarios en una cocina para personas sin hogar.
La perspectiva en la vida de Al Vázquez era ayudar a los demás mediante el uso de las herramientas que tenía en La Prensa Hispana, su experiencia de vida como empresario, y una persona decente con un buen corazón. Al nunca exigió nada a cambio de sus contribuciones a nuestra comunidad, pero dio todo lo que tenía. Dios va a recompensarle, cuando sus buenas obras se revisen en el cielo.